NUESTRO MANIFIESTO



Hay días en los que necesitamos escaparnos a la naturaleza. Veces en las que la ciudad y la contaminación nos devoran y cuando cerramos los ojos nos imaginamos que estamos en la cima de una montaña o bañándonos en un lago helado.

Supongo que este sentimiento que a muchos nos aflora de vez en cuando está ahí por una razón. Será quizá porque la naturaleza es nuestro medio original, nuestro hogar primigenio. Desde el principio de los tiempos los bosques, los ríos, las montañas y el mar nos han dado alimento y cobijo. Sin embargo, por mucho que soñemos con cambiar de vida e irnos a vivir al bosque con nuestros amigos, montar una granja con gallinas y un huerto o construir una cabaña en medio de la nada, hay pocos que se sumergen en la naturaleza radicalmente.

No es que nos parezca lo ideal, ni que preferíamos ese modo de vida, pero a veces es interesante explorar cómo sería ese tipo de existencia, aunque fuera durante un período corto, en el que una persona decide ausentarse de la sociedad para zambullirse de lleno en la naturaleza.

De igual forma, convivir en la naturaleza, aunque sea por un tiempo pequeño, un viaje o simplemente caminar por parques o entornos naturales, independiente de respirar aire puro, nos ayuda a incrementar el ánimo y autoestima, y aminorar la agresividad e irritabilidad hacia los demás.

“La naturaleza es combustible para el alma. A menudo, cuando nos sentimos agotados, recurrimos a una taza de café fuerte, pero una forma mucho mejor de obtener energía es el contacto pleno y seguido con la madre naturaleza”

-Richard Ryan-

"Mira profundamente en la naturaleza y entonces comprenderás todo mejor."

-Albert Einstein-

"Encontrarás mucho más en los bosques que en los libros; los árboles y las piedras te enseñarán lo que nunca aprenderías de un maestro."

-San Bernardo de Carvajal-

"Establecer contacto con la belleza de la naturaleza hace la vida mucho más hermosa, mucho más real, y, cuanto más atento y concentrado contemples la puesta de sol, más profundamente se te revelará."

-Thich Nhat Hanh-